domingo, 17 de diciembre de 2017

Imágenes que nos recuerdan a Dios

Todas y cada una de las imágenes que se presentan, son fotografías que nos ha regalado la naturaleza, obra de nuestro Señor. 








Rasgos del educador de religión

Creemos que es indudable que la calidad de la enseñanza religiosa depende en gran parte de la competencia profesional del profesor y de la consonancia de su vida con lo que enseña por lo que, depende de su identidad como profesor creyente y de su misión en la escuela como miembro de la Iglesia.
Cuando un profesor cristiano opta libremente por impartir la enseñanza de la Religión, está dando  un testimonio de servicio a la Iglesia, facilita el desarrollo de esta enseñanza en su aula, favorece el diálogo entre la fe y los contenidos de la materia que él mismo imparte, y muestra ante sus alumnos la coherencia de sus creencias religiosas con su vocación de educador. Esto es sin duda un rasgo positivo que queremos destacar.
Por otro lado,  en la actualidad, asistimos a un importante cambio cultural en todos los ámbitos de la sociedad. Todo cambio crea tensiones, cuando no conflictos, que afectan a la vida misma de las personas; tensiones provocadas por grandes dilemas que la educación debe afrontar porque afectan al desarrollo de la persona. Con esto, a lo que queremos llegar es que un rasgo positivo que creemos que debería de tener un profesor de religión es el saber cómo armonizar los valores de nuestra tradición y las nuevas aportaciones de la modernidad y del progreso;  que sea capaz de hacer posible en la escuela la transmisión de nuestra cultura y las nuevas aportaciones teniendo en cuenta las capacidades de asimilación que posean nuestros alumnos;  así como que sea capaz de armonizar el desarrollo material y técnico con las necesidades espirituales del ser humano, de superación de sí mismo, de elevación del pensamiento y del espíritu hasta lo universal y transcendente.

Desde nuestro punto de vista, en las clases de  religión no solo se  está enseñando a los alumnos la historia de Jesús sino que  también promueve  una enseñanza en valores, morales y éticos, y en consecuencia de ello, un rasgo positivo a destacar en un profesor de religión o que creemos que debería de tener es que, este debe   ser  capaz de promover  valores comunes admitidos mayoritariamente y los valores más peculiares de la fe cristiana, que contribuyen a formar personalidades responsables, solidarias y libres; despertando y cultivando  la capacidad crítica del alumno.

Imágenes zoomórficas

Venus del neolítico superior




Interpretación

La alta proporción de figuras femeninas en el arte mueble del Paleolítico Superior es suficiente para admitir el importante papel de la mujer en aquellas sociedades prehistóricas. Sabemos que no eran objetos con una utilidad práctica productiva; también sabemos que han aparecido en lugares de habitación y no en lugares e enterramiento. Podría ser que estuviesen a la vista de cualquiera, no siendo, pues, amuletos recónditos o secretos (lo que explicaría su enorme difusión geográfica). Sin embargo, poco más se puede decir. Todas las teorías sobre la Gran Diosa Madre, la diosa de la fecundidado los cánones de belleza son meras especulaciones que no llegan, siquiera a poder ser formuladas como auténticas hipótesis científicas; ya que no hay manera de establecer procedimientos de contrastación, ni hallar pruebas científicas, etc.
Las Venus halladas en lugares como Willendorf, coronaban amontonamientos, quizás altares. En Gagarino (Rusia) siete venus aparecieron repartidas en el interior de una cabaña de forma oval de más de cinco metros de largo, así como amuletos apotropáicos para cada uno de los ocupantes del lugar. Caso parecido es el de Mal’ta (lago Baikal), pero en este caso las cabañas solo tenían figuritas en el lado izquierdo de la choza. No se pueden citar muchos ejemplos más, ya que muchas de estas estatuillas fueron descubiertas cuando las técnicas arqueológicas eran muy rudimentarias, aunque podemos atestiguar que aparecen tanto en asentamientos al aire libre como en cueva.
Sabemos, no obstante, que tanto la Venus de Willendorf como la de Laussel están pintadas con ocre rojo; esta última aparece asociada a otra que parece su imagen especular y a un hombre con rasgos itifálicos. Esta asociación de hombre/mujer+bisonte parece corroborar las interpretaciones binarias de André Leroi-Gourhan.


La Venus de Laussel, Arte del Paleolítico





Interpretación


Estamos ante dos símbolos complementarios femeninos, el bisonte y las mujeres. Otras interpretaciones más tradicionales, en cambio, relacionan a la «Dama del Cuerno de Laussel» con una diosa de la fertilidad, en la que el cuerno representaría la cornucopia de la abundancia, los agujeros de la menstruación simbolizarían el ciclo de la naturaleza, y la mujer ofrece su vientre, sus senos y su vulva como generadores de vida.​ Esta explicación resulta muy accesible al gran público por lo que es muy aceptada, pero peca de presentista.

Muñeca de fertilidad Africana



Interpretación

 Estas muñecas son llevadas a la espalda por las mujeres  que están esperando un hijo o por aquéllas que quieren quedar embarazadas. Las niñas las usan como muñecas para entrenarse a ser madres. Su uso es el mismo que el de sus vecinas las Ashanti. La mujer embarazada no puede fijar su mirada en una persona u objeto deforme para que su futuro hijo no se les asemeje y, por el contrario, sus hijos serán más bellos si admiran cosas o personas bellas.


Ídolo de Tara. Canarias



Interpretación

El ídolo de Tara, una pequeña terracota identificada con el culto a la fertilidad de los antiguos pobladores de Gran Canaria, descansa en una vitrina del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria.
Se trata de una escultura femenina en postura sedente (sentada) y rasgos esquemáticos que representa a la fecundidad. Uno de los rasgos característicos de esta figura es la exageración de muslos y antebrazos y la cuidada manufactura de la pieza, que presenta un exhaustivo bruñido (pulido mediante el frotamiento de callaos de playa) y restos de pintura en el 90 por ciento de su superficie. Aunque nos ha llegado en muy buen estado, el ídolo de Tara ha perdido sus brazos y se cree que sus manos descansaban sobre los muslos. Aunque el grado de esquematismo es grande, el artista se permitió algunos rasgos realistas que imprimen personalidad a la pieza. Lo primero que llama la atención es la cara. El alfarero modeló una pequeña cabeza hueca en la que insinuó los rasgos faciales mediante pequeñas incisiones. Otra licencia de representación figurativa es el ombligo que adorna el vientre de la figura, a la que se le seccionó de manera deliberada la parte que corresponde a las nalgas.

La Venus de Valdivia


Interpretación

Las Venus de Valdivia son figuras de barro y piedra, las estatuillas son famosas por resaltar las formas femeninas, usualmente desnudas, y por portar peinados de todos los tamaños. El peinado en esa cultura, mientras más elevado era, indicaba que la mujer tenía una jerarquía más elevada dentro de su grupo.
Las figuras empezaron a ser de piedra, paraca de las diversas culturas que le precedieron.
Todas las figurillas de arcilla y piedra de la cultura Valdivia tienen los mismos rasgos, a saber: ojos simplemente como incisión y en forma de grano de café, línea gruesa de cejas que hace la forma de la nariz, brazos juntos en el cuerpo y piernas sin pies. Además, tienen formas redondeadas y todas ellas tienen marcado el sexo, sobre todo los pechos. Otro rasgo importante son los complicados peinados que todas ellas llevan.
Aunque se ha teorizado mucho acerca de su finalidad, cuestionándose también el nombre dado de Venus, se encontraron muchas de ellas en tumbas y enterradas en campos. Se cree que serían una especie de talismán para fecundar la tierra y para propiciar la fertilidad. Por ello, se haría hincapié en su sexo. Además, se han encontrado muchas de estas piezas y podemos ver cómo se representan los distintos momentos fértiles de la mujer: juventud, parto, embarazo.

Santa Teresa de Calcuta.


LIBRO DE LA VIDA.
CAPÍTULO 27.
En que trata otro modo con que enseña el Señor al alma y sin hablarla la da a entender su voluntad por una manera admirable. - Trata también de declarar una visión y gran merced que la hizo el Señor no imaginaria. - Es mucho de notar este capítulo.
1. Pues tornando al discurso de mi vida, yo estaba con esta aflicción de penas y con grandes oraciones como he dicho que se hacían porque el Señor me llevase por otro camino que fuese más seguro, pues éste me decían era tan sospechoso. Verdad es que, aunque yo lo suplicaba a Dios, por mucho que quería desear otro camino, como veía tan mejorada mi alma, si no era alguna vez cuando estaba muy fatigada de las cosas que me decían y miedos que me ponían, no era en mi mano desearlo, aunque siempre lo pedía. Yo me veía otra en todo. No podía, sino poníame en las manos de Dios, que El sabía lo que me convenía, que cumpliese en mí lo que era su voluntad en todo. Veía que por este camino le llevaba para el cielo, y que antes iba al infierno. Que había de desear esto ni creer que era demonio, no me podía forzar a mí, aunque hacía cuanto podía por creerlo y desearlo, mas no era en mi mano. Ofrecía lo que hacía, si era alguna buena obra, por eso. Tomaba santos devotos porque me librasen del demonio. Andaba novenas. Encomendábame a San Hilarión, a San Miguel Angel, con quien por esto tomé nuevamente devoción; y otros muchos santos importunaba mostrase el Señor la verdad, digo que lo acabasen con Su Majestad.
2. A cabo de dos años que andaba con toda esta oración mía y de otras personas para lo dicho, o que el Señor me llevase por otro camino, o declarase la verdad, porque eran muy continuo las hablas que he dicho me hacía el Señor, me acaeció esto: estando un día del glorioso San Pedro en oración, vi cabe mí o sentí, por mejor decir, que con los ojos del cuerpo ni del alma no vi nada, mas parecíame estaba junto cabe mi Cristo y veía ser El el que me hablaba, a mi parecer. Yo, como estaba ignorantísima de que podía haber semejante visión, diome gran temor al principio, y no hacía sino llorar, aunque, en diciéndome una palabra sola de asegurarme, quedaba como solía, quieta y con regalo y sin ningúntemor. Parecíame andar siempre a mi lado Jesucristo, y como no era visión imaginaria, no veía en qué forma; mas estar siempre al lado derecho, sentíalo muy claro, y que era testigo de todo lo que yo hacía, y que ninguna vez que me recogiese un poco o no estuviese muy divertida podía ignorar que estaba cabe mí.
3. Luego fui a mi confesor, harto fatigada, a decírselo. Preguntóme que en qué forma le veía. Yo le dije que no le veía. Díjome que cómo sabía yo que era Cristo. Yo le dije que no sabía cómo, mas que no podía dejar de entender estaba cabe mí y lo veía claro y sentía, y que el recogimiento del alma era muy mayor, en oración de quietud y muy continua, y los efectos que eran muy otros que solía tener, y que era cosa muy clara. No hacía sino poner comparaciones para darme a entender; y, cierto, para esta manera de visión, a mi parecer, no la hay que mucho cuadre. Así como es de las más subidas (según después me dijo un santo hombre y de gran espíritu, llamado Fray Pedro de Alcántara, de quien después haré mención, y me han dicho otros letrados grandes, y que es adonde menos se puede entremeter el demonio de todas), así no hay términos para decirla acá las que poco sabemos, que los letrados mejor lo darán a entender. Porque si digo que con los ojos del cuerpo ni del alma no lo veo, porque no es imaginaria visión, ¿cómo entiendo y me afirmo con más claridad que está cabe mí que si lo viese? Porque parecer que es como una persona que está a oscuras, que no ve a otra que está cabe ella, o si es ciega, no va bien. Alguna semejanza tiene, mas no mucha, porque siente con los sentidos, o la oye hablar o menear, o la toca. Acá no hay nada de esto, ni se ve oscuridad, sino que se representa por una noticia al alma más clara que el sol. No digo que se ve sol ni claridad, sino una luz que, sin ver luz, alumbra el entendimiento, para que goce el alma de tan gran bien. Trae consigo grandes bienes.
4. No es como una presencia de Dios que se siente muchas veces, en especial los que tienen oración de unión y quietud, que parece en queriendo comenzar a tener oración hallamos con quién hablar, y parece entendemos nos oye por los efectos y sentimientos espirituales que sentimos de gran amor y fe, y otras determinaciones, con ternura. Esta gran merced es de Dios, y téngalo en mucho a quien lo ha dado, porque es muy subida oración, mas no es visión, que entiéndese que está allí Dios por los efectos que, como digo, hace al alma, que por aquel modo quiere Su Majestad darse a sentir. Acá vese claro que está aquí Jesucristo, hijo de la Virgen. En estotra oración represéntanse unas influencias de la Divinidad; aquí, junto con éstas, se ve nos acompaña y quiere hacer mercedes también la Humanidad Sacratísima.
5. Pues preguntóme el confesor: ¿quién dijo que era Jesucristo? - .El me lo dice muchas veces, respondí yo; mas antes que me lo dijese se imprimió en mi entendimiento que era El, y antes de esto me lo decía y no le veía. Si una persona que yo nunca hubiese visto sino oído nuevas de ella, me viniese a hablar estando ciega o en gran oscuridad, y me dijese quién era, lo creería, mas no tan determinadamente lo podría afirmar ser aquella persona como si la hubiera visto. Acá sí, que sin verse, se imprime con una noticia tan clara que no parece se puede dudar; que quiere el Señor esté tan esculpido en el entendimiento, que no se puede dudar más que lo que se ve, ni tanto. Porque en esto algunas veces nos queda sospecha, si se nos antojó; acá, aunque de presto dé esta sospecha, queda por una parte gran certidumbre que no tiene fuerza la duda.
6. Así es también en otra manera que Dios enseña el alma y la habla de la manera que queda dicha. Es un lenguaje tan del cielo, que acá se puede mal dar a entender aunque más queramos decir, si el Señor por experiencia no lo enseña. Pone el Señor lo que quiere que el alma entienda, en lo muy interior del alma, y allí lo representa sin imagen ni forma de palabras, sino a manera de esta visión que queda dicha. Y nótese mucho esta manera de hacer Dios que entienda el alma lo que El quiere y grandes verdades y misterios; porque muchas veces lo que entiendo cuando el Señor me declara alguna visión que quiere Su Majestad representarme es así, y paréceme que es adonde el demonio se puede entremeter menos, por estas razones. Si ellas no son buenas, yo me debo engañar.
7. Es una cosa tan de espíritu esta manera de visión y de lenguaje, que ningún bullicio hay en las potencias ni en los sentidos, a mi parecer, por donde el demonio pueda sacar nada. Esto es alguna vez y con brevedad, que otras bien me parece a mí que no están suspendidas las potencias ni quitados los sentidos, sino muy en sí; que no es siempre esto en contemplación, antes muy pocas veces; mas éstas que son, digo que no obramos nosotros nada ni hacemos nada. Todo parece obra el Señor. Es como cuando ya está puesto el manjar en el estómago, sin comerle, ni saber nosotros cómo se puso allí, mas entiende bien que está, aunque aquí no se entiende el manjar que es, ni quién le puso. Acá sí; mas cómo se puso no lo sé, que ni se vio, ni se entiende, ni jamás se había movido a desearlo, ni había venido a mi noticia podía ser.
8. En la habla que hemos dicho antes, hace Dios al entendimiento que advierta, aunque le pese, a entender lo que se dice, que allá parece tiene el alma otros oídos con que oye, y que la hace escuchar y que no se divierta; como a uno que oyese bien y no le consistiesen tapar los oídos y le hablasen junto a voces, aunque no quisiese, lo oiría; y, en fin, algo hace, pues está atento a entender lo que le hablan. Acá, ninguna cosa; que aun esto poco que es sólo escuchar, que hacía en lo pasado, se le quita. Todo lo halla guisado y comido; no hay más que hacer de gozar, como uno que sin deprender ni haber trabajado nada para saber leer ni tampoco hubiese estudiado nada, hallase toda la ciencia sabida ya en sí, sin saber cómo ni dónde, pues aun nunca había trabajado aun para desprender el abecé.
9. Esta comparación postrera me parece declara algo de este don celestial, porque se ve el alma en un punto sabia, y tan declarado el misterio de la Santísima Trinidad y de otras cosas muy subidas, que no hay teólogo con quien no se atreviese a disputar la verdad de estas grandezas. Quédase tan espantada, que basta una merced de éstas para trocar toda un alma y hacerla no amar cosa, sino a quien ve que, sin trabajo ninguno suyo, la hace capaz de tan grandes bienes y le comunica secretos y trata con ella con tanta amistad y amor que no se sufre escribir. Porque hace algunas mercedes que consigo traen la sospecha, por ser de tanta admiración y hechas a quien tan poco las ha merecido, que si no hay muy viva fe no se podrán creer. Y así yo pienso decir pocas de las que el Señor me ha hecho a mí -si no me mandaren otra cosa-, si no son algunas visiones que pueden para alguna cosa aprovechar, o para que, a quien el Señor las diere, no se espante pareciéndole imposible, como hacía yo, o para declararle el modo y camino por donde el Señor me ha llevado, que es lo que me mandan escribir.
10. Pues tornando a esta manera de entender, lo que me parece es que quiere el Señor de todas maneras tenga esta alma alguna noticia de lo que pasa en el cielo, y paréceme a mí que así como allá sin hablar se entiende (lo que yo nunca supe cierto es así, hasta que el Señor por su bondad quiso que lo viese y me lo mostró en un arrobamiento), así es acá, que se entienden Dios y el alma con sólo querer Su Majestad que lo entienda, sin otro artificio para darse a entender el amor que se tienen estos dos amigos. Como acá si dos personas se quieren mucho y tienen buen entendimiento, aun sin señas parece que se entienden con sólo mirarse. Esto debe ser aquí, que sin ver nosotros cómo, de en hito en hito se miran estos dos amantes, como lo dice el Esposo a la Esposa en los Cantares; a lo que creo, lo he oído que es aquí.
11. ¡Oh benignidad admirable de Dios, que así os dejáis mirar de unos ojos que tan mal han mirado como los de mi alma! ¡Queden ya, Señor, de esta vista acostumbrados en no mirar cosas bajas, ni que les contente ninguna fuera de Vos! ¡Oh ingratitud de los mortales! ¿Hasta cuándo ha de llegar? Que sé yo por experiencia que es verdad esto que digo, y que es lo menos de lo que Vos hacéis con un alma que traéis a tales términos, lo que se puede decir. ¡Oh almas que habéis comenzado a tener oración y las que tenéis verdadera fe!, ¿qué bienes podéis buscar aun en esta vida - dejemos lo que se gana para sin fin-, que sea como el menor de éstos?
12. Mirad que es así cierto, que se da Dios a Sí a los que todo lo dejan por El. No es aceptador de personas; a todos ama. No tiene nadie excusa por ruin que sea, pues así lo hace conmigo trayéndome a tal estado. Mirad que no es cifra lo que digo, de lo que se puede decir; sólo va dicho lo que es menester para darse a entender esta manera de visión y merced que hace Dios al alma; mas no puedo decir lo que se siente cuando el Señor la da a entender secretos y grandezas suyas, el deleite tan sobre cuantos acá se pueden entender, que bien con razón hace aborrecer los deleites de la vida, que son basura todos juntos. Es asco traerlos a ninguna comparación aquí, aunque sea para gozarlos sin fin, y de estos que da el Señor sola una gota de agua del gran río caudaloso que nos está aparejado.
13. ¡Vergüenza es y yo cierto la he de mí y, si pudiera haber afrenta en el cielo, con razón estuviera yo allá más afrentada que nadie! ¿Por qué hemos de querer tantos bienes y deleites y gloria para sin fin, todos a costa del buen Jesús? ¿No lloraremos siquiera con las hijas de Jerusalén, ya que no le ayudemos a llevar la cruz con el Cirineo? ¿Que con placeres y pasatiempos hemos de gozar lo que El nos ganó a costa de tanta sangre? -Es imposible. ¿Y con honras vanas pensamos remedar un desprecio como El sufrió para que nosotros reinemos para siempre?-No lleva camino, errado, errado va el camino. Nunca llegaremos allá. Dé voces vuestra merced en decir estas verdades, pues Dios me quitó a mi esta libertad. A mí me las querría dar siempre, y óigome tan tarde y entendí a Dios, como se verá por lo escrito, que me es gran confusión hablar en esto, y así quiero callar. Sólo diré lo que algunas veces considero. Plega al Señor me traiga a términos que yo pueda gozar de este bien.
14. ¡Qué gloria accidental será y qué contento de los bienaventurados que ya gozan de esto, cuando vieren que, aunque tarde, no les quedó cosa por hacer por Dios de las que le fue posible, ni dejaron cosa por darle de todas las maneras que pudieron, conforme a sus fuerzas y estado, y el que más, más! ¡Qué rico se hallará el que todas las riquezas dejó por Cristo! ¡Qué honrado el que no quiso honra por El, sino que gustaba de verse muy abatido! ¡Qué sabio el que se holgó de que le tuviesen por loco, pues lo llamaron a la misma Sabiduría! ¡Qué pocos hay ahora, por nuestros pecados! Ya, ya parece se acabaron los que las gentes tenían por locos, de verlos hacer obras heroicas de verdaderos amadores de Cristo. ¡Oh mundo, mundo, cómo vas ganando honra en haber pocos que te conozcan!
15. Mas ¡si pensamos se sirve ya más Dios de que nos tengan por sabios y por discretos! -Eso, eso debe ser, según se usa discreción. Luego nos parece es poca edificación no andar con mucha compostura y autoridad cada uno en su estado. Hasta el fraile y clérigo y monja nos parecerá que traer cosa vieja y remendada es novedad y dar escándalo a los flacos; y aun estar muy recogidos y tener oración, según está el mundo y tan olvidadas las cosas de perfección de grandes ímpetus que tenían los santos, que pienso hace más daño a las desventuras que pasan en estos tiempos, que no haría escándalo a nadie dar a entender los religiosos por obras, como lo dicen por palabras, en lo poco que se ha de tener el mundo; que de estos escándalos el Señor saca de ellos grandes provechos. Y si unos se escandalizan, otros se remuerden. Siquiera que hubiese un dibujo de lo que pasó por Cristo y sus Apóstoles, pues ahora más que nunca es menester.
16. ¡Y qué bueno nos le llevó Dios ahora en el bendito Fray Pedro de Alcántara! No está ya el mundo para sufrir tantaperfección. Dicen que están las saludes más flacas y que no son los tiempos pasados. Este santo hombre de este tiempo era; estaba grueso el espíritu como en los otros tiempos, y así tenía el mundo debajo de los pies. Que, aunque no anden desnudos, ni hagan tan áspera penitencia como él, muchas cosas hay -como otras veces he dichopara repisar el mundo, y el Señor las enseña cuando ve ánimo. ¡Y cuán grande le dio Su Majestad a este santo que digo, para hacer cuarenta y siete años tan áspera penitencia, como todos saben! Quiero decir algo de ella, que sé es toda verdad.
17. Díjome a mí y a otra persona, de quien se guardaba poco (y a mí el amor que me tenía era la causa, porque quiso el Señor le tuviese para volver por mí y animarme en tiempo de tanta necesidad, como he dicho y diré), paréceme fueron cuarenta años los que me dijo había dormido sola hora y media entre noche y día, y que éste era el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios, de vencer el sueño, y para esto estaba siempre o de rodillas o en pie. Lo que dormía era sentado, y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared. Echado, aunque quisiera, no podía, porque su celda -como se sabe- no era más larga de cuatro pies y medio. En todos estos años jamás se puso la capilla, por grandes soles y aguas que hiciese, ni cosa en los pies ni vestida; sino un hábito de sayal, sin ninguna otra cosa sobre las carnes, y éste tan angosto como se podía sufrir, y un mantillo de lo mismo encima. Decíame que en los grandes fríos se le quitaba, y dejaba la puerta y ventanilla abierta de la celda, para que con ponerse después el manto y cerrar la puerta, contentaba al cuerpo, para que sosegase con más abrigo. Comer a tercer día era muy ordinario; y díjome que de qué me espantaba, que muy posible era a quien se acostumbraba a ello. Un su compañero me dijo que le acaecía estar ocho días sin comer. Debía ser estando en oración, porque tenía grandes arrobamientos e ímpetus de amor de Dios, de que una vez yo fui testigo.
18. Su pobreza era extrema y mortificación en la mocedad, que me dijo que le había acaecido estar tres años en una casa de su Orden y no conocer fraile, si no era por el habla; porque no alzaba los ojos jamás, y así a las partes que de necesidad había de ir no sabía, sino íbase tras los frailes. Esto le acaecía por los caminos. A mujeres jamás miraba; esto muchos años. Decíame que ya no se le daba más ver que no ver. Mas era muy viejo cuando le vine a conocer, y tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles. Con toda esta santidad era muy afable, aunque de pocas palabras, si no era con preguntarle. En éstas era muy sabroso, porque tenía muy lindo entendimiento. Otras cosas muchas quisiera decir, sino que he miedo dirá vuestra merced que para qué me meto en esto, y con él lo he escrito. Y así lo dejo con que fue su fin como la vida, predicando y amonestando a sus frailes. Como vio ya se acababa, dijo el salmo de Laetatus sum in his quae dicta sunt mihi, e, hincado de rodillas, murió.
19. Después ha sido el Señor servido yo tenga más en él que en la vida, aconsejándome en muchas cosas. Hele visto muchas veces con grandísima gloria. Díjome la primera que me apareció, que bienaventurada penitencia que tanto premio había merecido y otras muchas cosas. Un año antes que muriese, me apareció estando ausente, y supe se había de morir, y se lo avisé. Estando algunas leguas de aquí cuando expiró, me apareció y dijo cómo se iba a descansar. Yo no lo creí, y díjelo a algunas personas, y desde a ocho días vino la nueva cómo era muerto, o comenzado a vivir para siempre, por mejor decir.
20. Hela aquí acabada esta aspereza de vida con tan gran gloria. Paréceme que mucho más me consuela que cuando acá estaba. Díjome una vez el Señor que no le pedirían cosa en su nombre que no la oyese. Muchas que le he encomendado pida al Señor, las he visto cumplidas. Sea bendito por siempre, amén.
 21. Mas ¡qué hablar he hecho, para despertar a vuestra merced a no estimar en nada cosa de esta vida, como si no lo supiese, o no estuviera ya determinado a dejarlo todo y puéstolo por obra! Veo tanta perdición en el mundo, que, aunque no aproveche más decirlo yo de cansarme de escribirlo, me es descanso; que todo es contra mí lo que digo. El Señor me perdone lo que en este caso le he ofendido, y vuestra merced, que le canso sin propósito. Parece que quiero haga penitencia de lo que yo en esto pequé.

Una historia que ha cambiado a un asesino


Sor Rani María nació en Kerala (India), en 1954 en una familia católica de rito siro-malabárico. En 1972 ingresó en la Congregación “Franciscan Clarist Congregation”. Trabajó como misionera de la India septentrional, en el ámbito de diversas diócesis, en los poblados más recónditos. Prefirió a las personas que vivían oprimidas y marginadas. Su intención era mitigar los sufrimientos, consolar los corazones, traer la paz, formar las conciencias, promover la justicia, defender la verdad. Su espiritualidad franciscana, profundamente cristocéntrica, se expresaba con el lema: “Jesús a todos y todo a Jesús”.
En 1992 fue enviada a Udainagar, en la diócesis de Indore. Aquí sor Rani María, promovió la creación de cooperativas de ahorro, para préstamos de dinero sin intereses, provocando con esto, el odio de los usureros que en este modo no podían más vejar a los pobres. Las amenazas de las que fue objeto no la intimidaron, pero la hicieron más generosa en la donación de sí misma: «Tengo la fuerte convicción de haber sido elegida para los pobres y los oprimidos. Estoy feliz de trabajar para ellos, porque también ellos son hijos de Dios, nuestros hermanos y hermanas».
La hostilidad contra sor Rani, y contra su manera de actuar por el Reino de Dios, se agudizó en los últimos momentos después que pudo sacar de la cárcel a algunos católicos que habían caído víctimas de una trampa. Sus enemigos decidieron por lo tanto librarse de ella y decretaron su muerte. Miles de personas, aún no católicas, se acercaron para rendirle homenaje al cuerpo durante el funeral que fue celebrado el 27 de febrero de 1995. El martirio de sor Rani María tuvo como evangélico epílogo el perdón del asesino de parte de los familiares y de la Congregación de las Franciscanas Clarisas, como prolongación de las muchas obras de misericordia obradas en vida por la Sierva de Dios.
La mañana del 25 de febrero de 1995, Sor Rani María Vattalil, religiosa de las hermanas “Franciscan Clarist Congregation”, mientras viajaba en el autobús que de Udainagar la llevaba a Indore, fue asesinada por un sicario con cincuenta y cuatro puñaladas. Murió repitiendo muchas veces el Nombre de Jesús. Su martirio deseado por aquellos que la odiaban debido a su acción caritativa y evangélica hacia los pobres, viene hoy solemnemente reconocido por la Iglesia que la proclama Beata. El rito, presidido por su Eminencia Cardenal Angelo Amato, Representante del Santo Padre, está agendado para el 4 de noviembre del 2017 en Indore (India).
El Proceso Diocesano super martyrio se llevó a cabo en la diócesis de Indore en los años del 2005 al 2007. El 23 de marzo del 2017, el Papa Francisco ha autorizado la promulgación del Decreto de reconocimiento del martirio.

Destacamos este sorprendente artículo sobre la familia de Sor Rani María hacia su asesino. Este acto de perdón cambió la vida del criminal. 

El corazón de un asesino

En 1995, sor Rani María Vattalil, una misionera de la Congregación de las Hermanas Clarisas Franciscanas, fue asesinada por un joven hindú llamado Samundar Singh, que fue arrestado y condenado a cadena perpetua.

Su hermana menor, que también es clarisa, visitó a Samundar en la cárcel y celebró con él la ceremonia hindú de Rakha Bandhan, aceptándole como su hermano.

Posteriormente la familia de Rani María solicitó y obtuvo que el asesino saliese de la cárcel en el año 2006.

La madre de Rani María, dio la bienvenida a Samundar en su casa con estas palabras: “Tu eres mi hijo, y estoy feliz de que hayas venido”. Le besó las manos, porque eran las últimas que habían tocado a su hija viva.

Sor Rani María, que estaba dedicada completamente a los pobres y a los marginados, murió invocando repetidamente el nombre de Jesús.

En 2007 fue declarada Sierva de Dios. Y este año el Papa Francisco autorizó promulgar el decreto de su martirio y será beatificada en el mes de noviembre.

“Lo que sucedió fue muy malo, y no debió haber ocurrido. Pero lo que está sucediendo ahora es bueno. Estoy deseando que llegue su beatificación”, dijo Samundar, en una entrevista reciente.

El hombre de 50 años, que ahora es un agricultor dedicado a compartir sus ganancias con los más necesitados, reconoció que “la respuesta amorosa de los cristianos” lo “ha transformado” para siempre.

*Basado en este acto de perdón, se realizó un documental titulado “El corazón de un asesino”, que ganó un premio en el Festival Mundial de Cine Interconfesional Harmony en 2013.

Webgrafía: http://blogs.periodistadigital.com/creyentes-y-responsables.php/2017/10/14/el-corazon-de-un-asesino

Rechazo al bautismo. Crítica del Papa. Artículo.

PIDE "REZA POR NUESTROS PASTORES, PARA QUE NO CERREMOS LA PUERTA A LA GENTE QUE QUIERE ENTRAR"

El papa critica a los párrocos que no bautizan a hijos de madres solteras:"Escandalizan al pueblo de Dios"

Dios "no es un montón de prescripciones". "Así no se puede hacer Doctrina ni enseñar Teología".

Jesús Bastante, 19 de octubre de 2017.Religión Digital.
(Jesús Bastante).- Párrocos que no bautizan a los hijos de madres solteras. Curas que sí lo hacen, pero obligan al padre a no entrar en el templo. "Esto sucede hoy. Los fariseos, los Doctores de la Ley, no son cosas de aquellos tiempos". El Papa criticó con dureza a los pastores que cierran la puerta, escandalizan al pueblo de Dios", cayendo "en la corrupción", durante su misa matutina en Santa Marta.
"También hoy hay tantas de éstas. Por esto es necesario rezar por nuestros pastores. Rezar, para que no perdamos la clave del conocimiento y no cerremos la puerta a nosotros y a la gente que quiere entrar", clamó Bergoglio en su homilía.
El Papa recordó dos ejemplos de dicha corrupción: una, hace tiempo, en Buenos Aires. La otra, "hace tres meses", muy cerca de Roma. "En mi país escuché muchas veces de párrocos que no bautizaban a los hijos de las madres solteras, porque no habían nacido dentro del matrimonio canónico. Cerraban la puerta, escandalizaban al pueblo de Dios, ¿por qué? Porque el corazón de estos párrocos habían perdido la clave del conocimiento. Sin ir tan lejos en el tiempo y en el espacio, hace tres meses, en un país, en una ciudad, una mamá quería bautizar al hijo recién nacido, pero ella estaba casada civilmente con un divorciado. El párroco dijo: ‘Sí, sí. Bautizo al niño, pero tu marido está divorciado. Que se quede afuera, no puede estar presente en la ceremonia'".
Todas estas actitudes, denunció Bergoglio, denotan la importancia de la "responsabilidad" de los pastores, y la necesidad de recordar la "gratuidad" de la salvación, la importancia de ser personas que "ayudan a abrir la puerta", a uno mismo y a los demás.
La liturgia hablaba de las discusiones entre escribas y fariseos, y de la actitud de Jesús ante ellos, demostrándoles que sólo Dios es justo. "Hay que entender el corazón de Dios, comprender la salvación de Dios. Si no, hay un grave olvido. Se olvida la gratuidad de la salvación; se olvida la cercanía de Dios y se olvida la misericordia de Dios. Y los que olvidan la gratuidad de la salvación, la cercanía de Dios y la misericordia de Dios, se han llevado la clave del conocimiento".
Y de este modo, cuando "la gratuidad es olvidada", algunos anuncian "un montón de prescripciones que, de hecho, se convierten en la salvación". La ley "es siempre una respuesta al amor gratuito de Dios", que tomó "la iniciativa" de salvarnos. Y "cuando se olvida la gratuidad de la salvación, se cae, se pierde la clave de la inteligencia de la historia de la salvación", perdiendo "el sentido de la cercanía de Dios".
"Para ellos Dios es el que hizo la Ley. Y éste no es el Dios de la revelación. El Dios de la revelación es Dios, que ha comenzado a caminar con nosotros desde Abraham hasta Jesucristo, el Dios que camina con su pueblo. Y cuando se pierde esta relación cercana con el Señor, se cae en esta mentalidad obtusa que cree en la autosuficiencia de la salvación con el complimiento de la Ley. La cercanía de Dios".
En efecto, cuando falta la cercanía de Dios, cuando falta la oración - evidenció el Papa - "no se puede enseñar la Doctrina" y ni siquiera "hacer teología", y menos aún "teología moral". Francisco reafirmó que la teología "se hace de rodillas, siempre cerca de Dios". Y dijo que la cercanía del Señor llega "al punto más alto en Jesucristo crucificado", habiendo sido nosotros "justificados" por la sangre de Cristo, como dice San Pablo.
Por esta razón - explicó el Pontífice - con las obras de misericordia se va a tocar la carne de Cristo, "tocar a Cristo que sufre en una persona, tanto corporal como espiritualmente". Y además, advirtió que cuando se pierde la clave del conocimiento, se llega también "a la corrupción".
Comentario:
De acuerdo con el canon 868, inciso 1, del Código de Derecho Canónico, para poder bautizar a un niño es necesario contar con el consentimiento de los padres o al menos de uno de ellos, y  que haya esperanza fundada de que el niño va a ser educado en la fe católica.
Desde este punto de vista una madre soltera o digamos que, cualquier padre que acude a la Iglesia para que su hijo o hija sea bautizado, está cumpliendo con dicho canon.  Independientemente del estado personal de los padres, éstas,  quieren y desean que su hijo reciba el Sacramento del Bautismo, por lo tanto, estamos de acuerdo con el Obispo, ya que no hay que olvidar por qué Jesús dio su vida por nosotros. Las puertas de la Iglesia no deberían de  estar cerradas a aquellos que quieren llegar hasta Dios y conocerlo, la Iglesia no debería de juzgar la vida de nadie, al contrario la Iglesia  debería de ayudar en la elección que ha tomado dicha persona, en este caso, a la madre, que ha decidido acercarse a Dios y con ella su hijo.
El Bautismo no puede ser negado al pequeño, porque es el pequeño el que lo recibe y será el mismo niño con su propia fe quien dé “su personal ‘sí’ a Jesucristo.
Por otro lado queremos destacar el rechazo que se ha hecho a esta mujer y a su hijo negándole el acercamiento a Dios. Analizando el caso, ¿qué más acto de fe necesita ese sacerdote que negó el bautismo a ese niño? Es una mujer pobre, que ha decidido no abortar y no casarse con su novio abusivo, a pesar de toda la presión social de sus familiares. Esta mujer no puede dar mejor  testimonio de  fe. En ocasiones parejas casadas por la iglesia y que bautizan a su hijo, lo hacen con un fin que se aleja bastante de lo que Jesús nos enseñó.  No lo hacen con el fin de que su hijo reciba dicho sacramento sino lo hacen con un fin social y por celebración, donde lo que prima no es la fe sino lo material


viernes, 15 de diciembre de 2017

Cuestionario

1.¿Quién es Dios para ti?

Dios es quien nos guía, quien nos ilumina el camino y el confidente al que podemos confiarle nuestros secretos.

2.¿Creemos en ese Dios?

Por supuesto

3.¿Qué implica eso para nosotros?

Es confianza y un apoyo indescriptible

4.¿Me comprometo a algo en mi vida cotidiana?

Nos hace ser mejores personas día a día, pensar las cosas antes de hacerlas o de decirlas y pensar siempre en el bien de los demás.

5.¿Cómo representaría ese Dios (símbolos)?

Con una luz

6.¿Podría ser de interés para la sociedad?

Siempre hay acontecimientos

7.¿Qué significa y rasgos tiene una persona creyente?

Los rasgos no se podrían describir, cualquier persona puede creer en Dios, una persona con dudas, con pecados, que comete errores, etc.  Fundamentalmente, para las personas que creemos en él, es nuestra guía, nuestra referencia, eso es quizá el punto en común que tenemos todos los creyentes.


A continuación incluimos un vídeo muy emotivo en el que se refleja que todos con nuestros actos de bondad, demostramos nuestra creencia y nuestra fe en Dios. Con un acto de amor podemos ser la luz de los demás.