Todas y cada una de las imágenes que se presentan, son fotografías que nos ha regalado la naturaleza, obra de nuestro Señor.
Nuestro diario de religión, cultura y valores
domingo, 17 de diciembre de 2017
Rasgos del educador de religión
Creemos que es
indudable que la calidad de la enseñanza religiosa depende en gran parte de la
competencia profesional del profesor y de la consonancia de su vida con lo que
enseña por lo que, depende de su identidad como profesor creyente y de su
misión en la escuela como miembro de la Iglesia.
Cuando un profesor
cristiano opta libremente por impartir la enseñanza de la Religión, está
dando un testimonio de servicio a la
Iglesia, facilita el desarrollo de esta enseñanza en su aula, favorece el
diálogo entre la fe y los contenidos de la materia que él mismo imparte, y
muestra ante sus alumnos la coherencia de sus creencias religiosas con su
vocación de educador. Esto es sin duda un rasgo positivo que queremos destacar.
Por otro lado, en la actualidad, asistimos a un importante
cambio cultural en todos los ámbitos de la sociedad. Todo cambio crea
tensiones, cuando no conflictos, que afectan a la vida misma de las personas;
tensiones provocadas por grandes dilemas que la educación debe afrontar porque
afectan al desarrollo de la persona. Con esto, a lo que queremos llegar es que
un rasgo positivo que creemos que debería de tener un profesor de religión es
el saber cómo armonizar los valores de nuestra tradición y las nuevas
aportaciones de la modernidad y del progreso;
que sea capaz de hacer posible en la escuela la transmisión de nuestra
cultura y las nuevas aportaciones teniendo en cuenta las capacidades de
asimilación que posean nuestros alumnos; así como que sea capaz de armonizar el
desarrollo material y técnico con las necesidades espirituales del ser humano,
de superación de sí mismo, de elevación del pensamiento y del espíritu hasta lo
universal y transcendente.
Desde nuestro punto de
vista, en las clases de religión no solo
se está enseñando a los alumnos la
historia de Jesús sino que también
promueve una enseñanza en valores,
morales y éticos, y en consecuencia de ello, un rasgo positivo a destacar en un
profesor de religión o que creemos que debería de tener es que, este debe ser capaz de promover valores comunes admitidos mayoritariamente y
los valores más peculiares de la fe cristiana, que contribuyen a formar
personalidades responsables, solidarias y libres; despertando y cultivando la capacidad crítica del alumno.
Imágenes zoomórficas
Venus del neolítico superior
Interpretación
Interpretación
La alta
proporción de figuras femeninas en el arte mueble del Paleolítico
Superior es
suficiente para admitir el importante papel de la mujer en aquellas sociedades
prehistóricas. Sabemos que no eran objetos con una utilidad práctica
productiva; también sabemos que han aparecido en lugares de habitación y no en
lugares e enterramiento. Podría ser que estuviesen a la vista de cualquiera, no
siendo, pues, amuletos recónditos o secretos (lo que explicaría su enorme
difusión geográfica). Sin embargo, poco más se puede decir. Todas las teorías
sobre la Gran Diosa Madre, la diosa de la fecundidado
los cánones de belleza son meras especulaciones que no llegan,
siquiera a poder ser formuladas como auténticas hipótesis científicas;
ya que no hay manera de establecer procedimientos de contrastación, ni hallar
pruebas científicas, etc.
Las
Venus halladas en lugares como Willendorf, coronaban amontonamientos, quizás
altares. En Gagarino (Rusia) siete venus aparecieron repartidas en el interior de una cabaña de
forma oval de más de cinco metros de largo, así como amuletos apotropáicos para cada
uno de los ocupantes del lugar. Caso parecido es el de Mal’ta (lago Baikal), pero en este caso las cabañas solo
tenían figuritas en el lado izquierdo de la choza. No se pueden citar muchos
ejemplos más, ya que muchas de estas estatuillas fueron descubiertas cuando las
técnicas arqueológicas eran muy rudimentarias, aunque podemos atestiguar que
aparecen tanto en asentamientos al aire libre como en cueva.
Sabemos,
no obstante, que tanto la Venus
de Willendorf como
la de Laussel están
pintadas con ocre rojo; esta última aparece asociada a otra
que parece su imagen especular y a un hombre con rasgos itifálicos. Esta
asociación de hombre/mujer+bisonte parece corroborar las interpretaciones
binarias de André
Leroi-Gourhan.
La Venus de Laussel, Arte del Paleolítico
Interpretación
Muñeca de fertilidad Africana
Interpretación
Estas muñecas son
llevadas a la espalda por las mujeres que están esperando un hijo o por aquéllas
que quieren quedar embarazadas. Las niñas las usan como muñecas para entrenarse
a ser madres. Su uso es el mismo que el de sus vecinas las Ashanti. La mujer
embarazada no puede fijar su mirada en una persona u objeto deforme para que su
futuro hijo no se les asemeje y, por el contrario, sus hijos serán más bellos
si admiran cosas o personas bellas.
Ídolo de Tara. Canarias
Interpretación
Se trata de una escultura femenina en postura
sedente (sentada) y rasgos esquemáticos que representa a la fecundidad. Uno de
los rasgos característicos de esta figura es la exageración de muslos y
antebrazos y la cuidada manufactura de la pieza, que presenta un exhaustivo
bruñido (pulido mediante el frotamiento de callaos de playa) y restos de
pintura en el 90 por ciento de su superficie. Aunque nos ha llegado en muy buen
estado, el ídolo de Tara ha perdido sus brazos y se cree que sus manos
descansaban sobre los muslos. Aunque el grado de esquematismo es grande, el
artista se permitió algunos rasgos realistas que imprimen personalidad a la
pieza. Lo primero que llama la atención es la cara. El alfarero modeló una
pequeña cabeza hueca en la que insinuó los rasgos faciales mediante pequeñas
incisiones. Otra licencia de representación figurativa es el ombligo que adorna
el vientre de la figura, a la que se le seccionó de manera deliberada la parte
que corresponde a las nalgas.
La Venus de Valdivia
Interpretación
Aunque se ha teorizado mucho
acerca de su finalidad, cuestionándose también el nombre dado de Venus, se
encontraron muchas de ellas en tumbas y enterradas en campos. Se cree que
serían una especie de talismán para fecundar la tierra y para propiciar la
fertilidad. Por ello, se haría hincapié en su sexo. Además, se han encontrado
muchas de estas piezas y podemos ver cómo se representan los distintos momentos
fértiles de la mujer: juventud, parto, embarazo.
La Venus de Laussel, Arte del Paleolítico
Interpretación
Estamos ante dos símbolos complementarios femeninos, el
bisonte y las mujeres. Otras interpretaciones más tradicionales, en cambio,
relacionan a la «Dama del Cuerno de Laussel» con una diosa de la fertilidad, en la que el cuerno
representaría la cornucopia de la abundancia, los
agujeros de la menstruación
simbolizarían el ciclo de la naturaleza, y la mujer ofrece su vientre, sus senos y su vulva como generadores de vida. Esta explicación resulta
muy accesible al gran público por lo que es muy aceptada, pero peca de presentista.
El ídolo de Tara, una
pequeña terracota identificada con el culto a la fertilidad de los antiguos
pobladores de Gran Canaria, descansa en una vitrina del Museo Canario de Las
Palmas de Gran Canaria.
Las Venus de Valdivia son figuras de
barro y piedra, las estatuillas son famosas por resaltar las formas femeninas,
usualmente desnudas, y por portar peinados de todos los tamaños. El peinado en
esa cultura, mientras más elevado era, indicaba que la mujer tenía una
jerarquía más elevada dentro de su grupo.
Las figuras empezaron
a ser de piedra, paraca de las diversas culturas que le precedieron.
Todas las figurillas de arcilla y piedra
de la cultura Valdivia tienen los mismos rasgos, a saber: ojos simplemente como
incisión y en forma de grano de café, línea gruesa de cejas que hace la forma
de la nariz, brazos juntos en el cuerpo y piernas sin pies. Además, tienen
formas redondeadas y todas ellas tienen marcado el sexo, sobre todo los pechos.
Otro rasgo importante son los complicados peinados que todas ellas llevan.
Santa Teresa de Calcuta.
LIBRO DE LA VIDA.
CAPÍTULO 27.
En que trata otro modo
con que enseña el Señor al alma y sin hablarla la da a entender su voluntad por
una manera admirable. - Trata también de declarar una visión y gran merced que
la hizo el Señor no imaginaria. - Es mucho de notar este capítulo.
1. Pues tornando al
discurso de mi vida, yo estaba con esta aflicción de penas y con grandes
oraciones como he dicho que se hacían porque el Señor me llevase por otro
camino que fuese más seguro, pues éste me decían era tan sospechoso. Verdad es
que, aunque yo lo suplicaba a Dios, por mucho que quería desear otro camino,
como veía tan mejorada mi alma, si no era alguna vez cuando estaba muy fatigada
de las cosas que me decían y miedos que me ponían, no era en mi mano desearlo,
aunque siempre lo pedía. Yo me veía otra en todo. No podía, sino poníame en las
manos de Dios, que El sabía lo que me convenía, que cumpliese en mí lo que era
su voluntad en todo. Veía que por este camino le llevaba para el cielo, y que
antes iba al infierno. Que había de desear esto ni creer que era demonio, no me
podía forzar a mí, aunque hacía cuanto podía por creerlo y desearlo, mas no era
en mi mano. Ofrecía lo que hacía, si era alguna buena obra, por eso. Tomaba
santos devotos porque me librasen del demonio. Andaba novenas. Encomendábame a
San Hilarión, a San Miguel Angel, con quien por esto tomé nuevamente devoción;
y otros muchos santos importunaba mostrase el Señor la verdad, digo que lo
acabasen con Su Majestad.
2. A cabo de dos años
que andaba con toda esta oración mía y de otras personas para lo dicho, o que
el Señor me llevase por otro camino, o declarase la verdad, porque eran muy
continuo las hablas que he dicho me hacía el Señor, me acaeció esto: estando un
día del glorioso San Pedro en oración, vi cabe mí o sentí, por mejor decir, que
con los ojos del cuerpo ni del alma no vi nada, mas parecíame estaba junto cabe
mi Cristo y veía ser El el que me hablaba, a mi parecer. Yo, como estaba
ignorantísima de que podía haber semejante visión, diome gran temor al
principio, y no hacía sino llorar, aunque, en diciéndome una palabra sola de
asegurarme, quedaba como solía, quieta y con regalo y sin ningúntemor.
Parecíame andar siempre a mi lado Jesucristo, y como no era visión imaginaria,
no veía en qué forma; mas estar siempre al lado derecho, sentíalo muy claro, y
que era testigo de todo lo que yo hacía, y que ninguna vez que me recogiese un
poco o no estuviese muy divertida podía ignorar que estaba cabe mí.
3. Luego fui a mi
confesor, harto fatigada, a decírselo. Preguntóme que en qué forma le veía. Yo
le dije que no le veía. Díjome que cómo sabía yo que era Cristo. Yo le dije que
no sabía cómo, mas que no podía dejar de entender estaba cabe mí y lo veía
claro y sentía, y que el recogimiento del alma era muy mayor, en oración de
quietud y muy continua, y los efectos que eran muy otros que solía tener, y que
era cosa muy clara. No hacía sino poner comparaciones para darme a entender; y,
cierto, para esta manera de visión, a mi parecer, no la hay que mucho cuadre.
Así como es de las más subidas (según después me dijo un santo hombre y de gran
espíritu, llamado Fray Pedro de Alcántara, de quien después haré mención, y me
han dicho otros letrados grandes, y que es adonde menos se puede entremeter el
demonio de todas), así no hay términos para decirla acá las que poco sabemos,
que los letrados mejor lo darán a entender. Porque si digo que con los ojos del
cuerpo ni del alma no lo veo, porque no es imaginaria visión, ¿cómo entiendo y
me afirmo con más claridad que está cabe mí que si lo viese? Porque parecer que
es como una persona que está a oscuras, que no ve a otra que está cabe ella, o
si es ciega, no va bien. Alguna semejanza tiene, mas no mucha, porque siente
con los sentidos, o la oye hablar o menear, o la toca. Acá no hay nada de esto,
ni se ve oscuridad, sino que se representa por una noticia al alma más clara
que el sol. No digo que se ve sol ni claridad, sino una luz que, sin ver luz,
alumbra el entendimiento, para que goce el alma de tan gran bien. Trae consigo
grandes bienes.
4. No es como una
presencia de Dios que se siente muchas veces, en especial los que tienen
oración de unión y quietud, que parece en queriendo comenzar a tener oración
hallamos con quién hablar, y parece entendemos nos oye por los efectos y
sentimientos espirituales que sentimos de gran amor y fe, y otras
determinaciones, con ternura. Esta gran merced es de Dios, y téngalo en mucho a
quien lo ha dado, porque es muy subida oración, mas no es visión, que
entiéndese que está allí Dios por los efectos que, como digo, hace al alma, que
por aquel modo quiere Su Majestad darse a sentir. Acá vese claro que está aquí
Jesucristo, hijo de la Virgen. En estotra oración represéntanse unas
influencias de la Divinidad; aquí, junto con éstas, se ve nos acompaña y quiere
hacer mercedes también la Humanidad Sacratísima.
5. Pues preguntóme el
confesor: ¿quién dijo que era Jesucristo? - .El me lo dice muchas veces,
respondí yo; mas antes que me lo dijese se imprimió en mi entendimiento que era
El, y antes de esto me lo decía y no le veía. Si una persona que yo nunca
hubiese visto sino oído nuevas de ella, me viniese a hablar estando ciega o en
gran oscuridad, y me dijese quién era, lo creería, mas no tan determinadamente
lo podría afirmar ser aquella persona como si la hubiera visto. Acá sí, que sin
verse, se imprime con una noticia tan clara que no parece se puede dudar; que
quiere el Señor esté tan esculpido en el entendimiento, que no se puede dudar
más que lo que se ve, ni tanto. Porque en esto algunas veces nos queda
sospecha, si se nos antojó; acá, aunque de presto dé esta sospecha, queda por
una parte gran certidumbre que no tiene fuerza la duda.
6. Así es también en
otra manera que Dios enseña el alma y la habla de la manera que queda dicha. Es
un lenguaje tan del cielo, que acá se puede mal dar a entender aunque más
queramos decir, si el Señor por experiencia no lo enseña. Pone el Señor lo que
quiere que el alma entienda, en lo muy interior del alma, y allí lo representa
sin imagen ni forma de palabras, sino a manera de esta visión que queda dicha.
Y nótese mucho esta manera de hacer Dios que entienda el alma lo que El quiere
y grandes verdades y misterios; porque muchas veces lo que entiendo cuando el
Señor me declara alguna visión que quiere Su Majestad representarme es así, y paréceme
que es adonde el demonio se puede entremeter menos, por estas razones. Si ellas
no son buenas, yo me debo engañar.
7. Es una cosa tan de
espíritu esta manera de visión y de lenguaje, que ningún bullicio hay en las
potencias ni en los sentidos, a mi parecer, por donde el demonio pueda sacar
nada. Esto es alguna vez y con brevedad, que otras bien me parece a mí que no
están suspendidas las potencias ni quitados los sentidos, sino muy en sí; que
no es siempre esto en contemplación, antes muy pocas veces; mas éstas que son,
digo que no obramos nosotros nada ni hacemos nada. Todo parece obra el Señor.
Es como cuando ya está puesto el manjar en el estómago, sin comerle, ni saber
nosotros cómo se puso allí, mas entiende bien que está, aunque aquí no se entiende
el manjar que es, ni quién le puso. Acá sí; mas cómo se puso no lo sé, que ni
se vio, ni se entiende, ni jamás se había movido a desearlo, ni había venido a
mi noticia podía ser.
8. En la habla que
hemos dicho antes, hace Dios al entendimiento que advierta, aunque le pese, a
entender lo que se dice, que allá parece tiene el alma otros oídos con que oye,
y que la hace escuchar y que no se divierta; como a uno que oyese bien y no le
consistiesen tapar los oídos y le hablasen junto a voces, aunque no quisiese,
lo oiría; y, en fin, algo hace, pues está atento a entender lo que le hablan.
Acá, ninguna cosa; que aun esto poco que es sólo escuchar, que hacía en lo
pasado, se le quita. Todo lo halla guisado y comido; no hay más que hacer de
gozar, como uno que sin deprender ni haber trabajado nada para saber leer ni
tampoco hubiese estudiado nada, hallase toda la ciencia sabida ya en sí, sin
saber cómo ni dónde, pues aun nunca había trabajado aun para desprender el
abecé.
9. Esta comparación
postrera me parece declara algo de este don celestial, porque se ve el alma en
un punto sabia, y tan declarado el misterio de la Santísima Trinidad y de otras
cosas muy subidas, que no hay teólogo con quien no se atreviese a disputar la
verdad de estas grandezas. Quédase tan espantada, que basta una merced de éstas
para trocar toda un alma y hacerla no amar cosa, sino a quien ve que, sin
trabajo ninguno suyo, la hace capaz de tan grandes bienes y le comunica
secretos y trata con ella con tanta amistad y amor que no se sufre escribir.
Porque hace algunas mercedes que consigo traen la sospecha, por ser de tanta
admiración y hechas a quien tan poco las ha merecido, que si no hay muy viva fe
no se podrán creer. Y así yo pienso decir pocas de las que el Señor me ha hecho
a mí -si no me mandaren otra cosa-, si no son algunas visiones que pueden para
alguna cosa aprovechar, o para que, a quien el Señor las diere, no se espante
pareciéndole imposible, como hacía yo, o para declararle el modo y camino por
donde el Señor me ha llevado, que es lo que me mandan escribir.
10. Pues tornando a
esta manera de entender, lo que me parece es que quiere el Señor de todas
maneras tenga esta alma alguna noticia de lo que pasa en el cielo, y paréceme a
mí que así como allá sin hablar se entiende (lo que yo nunca supe cierto es
así, hasta que el Señor por su bondad quiso que lo viese y me lo mostró en un
arrobamiento), así es acá, que se entienden Dios y el alma con sólo querer Su
Majestad que lo entienda, sin otro artificio para darse a entender el amor que
se tienen estos dos amigos. Como acá si dos personas se quieren mucho y tienen
buen entendimiento, aun sin señas parece que se entienden con sólo mirarse.
Esto debe ser aquí, que sin ver nosotros cómo, de en hito en hito se miran
estos dos amantes, como lo dice el Esposo a la Esposa en los Cantares; a lo que
creo, lo he oído que es aquí.
11. ¡Oh benignidad
admirable de Dios, que así os dejáis mirar de unos ojos que tan mal han mirado
como los de mi alma! ¡Queden ya, Señor, de esta vista acostumbrados en no mirar
cosas bajas, ni que les contente ninguna fuera de Vos! ¡Oh ingratitud de los
mortales! ¿Hasta cuándo ha de llegar? Que sé yo por experiencia que es verdad
esto que digo, y que es lo menos de lo que Vos hacéis con un alma que traéis a
tales términos, lo que se puede decir. ¡Oh almas que habéis comenzado a tener
oración y las que tenéis verdadera fe!, ¿qué bienes podéis buscar aun en esta
vida - dejemos lo que se gana para sin fin-, que sea como el menor de éstos?
12. Mirad que es así
cierto, que se da Dios a Sí a los que todo lo dejan por El. No es aceptador de
personas; a todos ama. No tiene nadie excusa por ruin que sea, pues así lo hace
conmigo trayéndome a tal estado. Mirad que no es cifra lo que digo, de lo que
se puede decir; sólo va dicho lo que es menester para darse a entender esta
manera de visión y merced que hace Dios al alma; mas no puedo decir lo que se
siente cuando el Señor la da a entender secretos y grandezas suyas, el deleite
tan sobre cuantos acá se pueden entender, que bien con razón hace aborrecer los
deleites de la vida, que son basura todos juntos. Es asco traerlos a ninguna
comparación aquí, aunque sea para gozarlos sin fin, y de estos que da el Señor
sola una gota de agua del gran río caudaloso que nos está aparejado.
13. ¡Vergüenza es y yo
cierto la he de mí y, si pudiera haber afrenta en el cielo, con razón estuviera
yo allá más afrentada que nadie! ¿Por qué hemos de querer tantos bienes y
deleites y gloria para sin fin, todos a costa del buen Jesús? ¿No lloraremos siquiera
con las hijas de Jerusalén, ya que no le ayudemos a llevar la cruz con el
Cirineo? ¿Que con placeres y pasatiempos hemos de gozar lo que El nos ganó a
costa de tanta sangre? -Es imposible. ¿Y con honras vanas pensamos remedar un
desprecio como El sufrió para que nosotros reinemos para siempre?-No lleva
camino, errado, errado va el camino. Nunca llegaremos allá. Dé voces vuestra
merced en decir estas verdades, pues Dios me quitó a mi esta libertad. A mí me
las querría dar siempre, y óigome tan tarde y entendí a Dios, como se verá por
lo escrito, que me es gran confusión hablar en esto, y así quiero callar. Sólo
diré lo que algunas veces considero. Plega al Señor me traiga a términos que yo
pueda gozar de este bien.
14. ¡Qué gloria
accidental será y qué contento de los bienaventurados que ya gozan de esto,
cuando vieren que, aunque tarde, no les quedó cosa por hacer por Dios de las
que le fue posible, ni dejaron cosa por darle de todas las maneras que
pudieron, conforme a sus fuerzas y estado, y el que más, más! ¡Qué rico se
hallará el que todas las riquezas dejó por Cristo! ¡Qué honrado el que no quiso
honra por El, sino que gustaba de verse muy abatido! ¡Qué sabio el que se holgó
de que le tuviesen por loco, pues lo llamaron a la misma Sabiduría! ¡Qué pocos
hay ahora, por nuestros pecados! Ya, ya parece se acabaron los que las gentes
tenían por locos, de verlos hacer obras heroicas de verdaderos amadores de
Cristo. ¡Oh mundo, mundo, cómo vas ganando honra en haber pocos que te
conozcan!
15. Mas ¡si pensamos se
sirve ya más Dios de que nos tengan por sabios y por discretos! -Eso, eso debe
ser, según se usa discreción. Luego nos parece es poca edificación no andar con
mucha compostura y autoridad cada uno en su estado. Hasta el fraile y clérigo y
monja nos parecerá que traer cosa vieja y remendada es novedad y dar escándalo
a los flacos; y aun estar muy recogidos y tener oración, según está el mundo y
tan olvidadas las cosas de perfección de grandes ímpetus que tenían los santos,
que pienso hace más daño a las desventuras que pasan en estos tiempos, que no
haría escándalo a nadie dar a entender los religiosos por obras, como lo dicen
por palabras, en lo poco que se ha de tener el mundo; que de estos escándalos
el Señor saca de ellos grandes provechos. Y si unos se escandalizan, otros se
remuerden. Siquiera que hubiese un dibujo de lo que pasó por Cristo y sus
Apóstoles, pues ahora más que nunca es menester.
16. ¡Y qué bueno nos le
llevó Dios ahora en el bendito Fray Pedro de Alcántara! No está ya el mundo para
sufrir tantaperfección. Dicen que están las saludes más flacas y que no son los
tiempos pasados. Este santo hombre de este tiempo era; estaba grueso el
espíritu como en los otros tiempos, y así tenía el mundo debajo de los pies.
Que, aunque no anden desnudos, ni hagan tan áspera penitencia como él, muchas
cosas hay -como otras veces he dichopara repisar el mundo, y el Señor las
enseña cuando ve ánimo. ¡Y cuán grande le dio Su Majestad a este santo que
digo, para hacer cuarenta y siete años tan áspera penitencia, como todos saben!
Quiero decir algo de ella, que sé es toda verdad.
17. Díjome a mí y a
otra persona, de quien se guardaba poco (y a mí el amor que me tenía era la
causa, porque quiso el Señor le tuviese para volver por mí y animarme en tiempo
de tanta necesidad, como he dicho y diré), paréceme fueron cuarenta años los
que me dijo había dormido sola hora y media entre noche y día, y que éste era
el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios, de vencer el
sueño, y para esto estaba siempre o de rodillas o en pie. Lo que dormía era
sentado, y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared.
Echado, aunque quisiera, no podía, porque su celda -como se sabe- no era más
larga de cuatro pies y medio. En todos estos años jamás se puso la capilla, por
grandes soles y aguas que hiciese, ni cosa en los pies ni vestida; sino un
hábito de sayal, sin ninguna otra cosa sobre las carnes, y éste tan angosto
como se podía sufrir, y un mantillo de lo mismo encima. Decíame que en los
grandes fríos se le quitaba, y dejaba la puerta y ventanilla abierta de la
celda, para que con ponerse después el manto y cerrar la puerta, contentaba al
cuerpo, para que sosegase con más abrigo. Comer a tercer día era muy ordinario;
y díjome que de qué me espantaba, que muy posible era a quien se acostumbraba a
ello. Un su compañero me dijo que le acaecía estar ocho días sin comer. Debía
ser estando en oración, porque tenía grandes arrobamientos e ímpetus de amor de
Dios, de que una vez yo fui testigo.
18. Su pobreza era
extrema y mortificación en la mocedad, que me dijo que le había acaecido estar
tres años en una casa de su Orden y no conocer fraile, si no era por el habla;
porque no alzaba los ojos jamás, y así a las partes que de necesidad había de ir
no sabía, sino íbase tras los frailes. Esto le acaecía por los caminos. A
mujeres jamás miraba; esto muchos años. Decíame que ya no se le daba más ver
que no ver. Mas era muy viejo cuando le vine a conocer, y tan extrema su
flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles. Con toda esta
santidad era muy afable, aunque de pocas palabras, si no era con preguntarle.
En éstas era muy sabroso, porque tenía muy lindo entendimiento. Otras cosas
muchas quisiera decir, sino que he miedo dirá vuestra merced que para qué me
meto en esto, y con él lo he escrito. Y así lo dejo con que fue su fin como la
vida, predicando y amonestando a sus frailes. Como vio ya se acababa, dijo el
salmo de Laetatus sum in his quae dicta sunt mihi, e, hincado de rodillas,
murió.
19. Después ha sido el
Señor servido yo tenga más en él que en la vida, aconsejándome en muchas cosas.
Hele visto muchas veces con grandísima gloria. Díjome la primera que me
apareció, que bienaventurada penitencia que tanto premio había merecido y otras
muchas cosas. Un año antes que muriese, me apareció estando ausente, y supe se
había de morir, y se lo avisé. Estando algunas leguas de aquí cuando expiró, me
apareció y dijo cómo se iba a descansar. Yo no lo creí, y díjelo a algunas
personas, y desde a ocho días vino la nueva cómo era muerto, o comenzado a
vivir para siempre, por mejor decir.
20. Hela aquí acabada
esta aspereza de vida con tan gran gloria. Paréceme que mucho más me consuela
que cuando acá estaba. Díjome una vez el Señor que no le pedirían cosa en su
nombre que no la oyese. Muchas que le he encomendado pida al Señor, las he
visto cumplidas. Sea bendito por siempre, amén.
21. Mas ¡qué hablar he hecho, para despertar a
vuestra merced a no estimar en nada cosa de esta vida, como si no lo supiese, o
no estuviera ya determinado a dejarlo todo y puéstolo por obra! Veo tanta
perdición en el mundo, que, aunque no aproveche más decirlo yo de cansarme de
escribirlo, me es descanso; que todo es contra mí lo que digo. El Señor me
perdone lo que en este caso le he ofendido, y vuestra merced, que le canso sin
propósito. Parece que quiero haga penitencia de lo que yo en esto pequé.
Una historia que ha cambiado a un asesino

Sor Rani María nació en Kerala (India), en 1954 en una familia
católica de rito siro-malabárico. En 1972 ingresó en la Congregación
“Franciscan Clarist Congregation”. Trabajó como misionera de la India
septentrional, en el ámbito de diversas diócesis, en los poblados más
recónditos. Prefirió a las personas que vivían oprimidas y marginadas. Su
intención era mitigar los sufrimientos, consolar los corazones, traer la paz,
formar las conciencias, promover la justicia, defender la verdad. Su
espiritualidad franciscana, profundamente cristocéntrica, se expresaba con el
lema: “Jesús a todos y todo a Jesús”.
En 1992 fue enviada a Udainagar, en la diócesis de Indore. Aquí
sor Rani María, promovió la creación de cooperativas de ahorro, para préstamos
de dinero sin intereses, provocando con esto, el odio de los usureros que en
este modo no podían más vejar a los pobres. Las amenazas de las que fue objeto
no la intimidaron, pero la hicieron más generosa en la donación de sí misma:
«Tengo la fuerte convicción de haber sido elegida para los pobres y los
oprimidos. Estoy feliz de trabajar para ellos, porque también ellos son hijos
de Dios, nuestros hermanos y hermanas».
La hostilidad contra sor Rani, y contra su manera de actuar por el
Reino de Dios, se agudizó en los últimos momentos después que pudo sacar de la
cárcel a algunos católicos que habían caído víctimas de una trampa. Sus
enemigos decidieron por lo tanto librarse de ella y decretaron su muerte. Miles
de personas, aún no católicas, se acercaron para rendirle homenaje al cuerpo
durante el funeral que fue celebrado el 27 de febrero de 1995. El martirio de
sor Rani María tuvo como evangélico epílogo el perdón del asesino de parte de
los familiares y de la Congregación de las Franciscanas Clarisas, como
prolongación de las muchas obras de misericordia obradas en vida por la Sierva
de Dios.
La mañana del 25 de febrero de 1995, Sor Rani María Vattalil,
religiosa de las hermanas “Franciscan Clarist Congregation”, mientras viajaba
en el autobús que de Udainagar la llevaba a Indore, fue asesinada por un
sicario con cincuenta y cuatro puñaladas. Murió repitiendo muchas veces el
Nombre de Jesús. Su martirio deseado por aquellos que la odiaban debido a su
acción caritativa y evangélica hacia los pobres, viene hoy solemnemente
reconocido por la Iglesia que la proclama Beata. El rito, presidido por su
Eminencia Cardenal Angelo Amato, Representante del Santo Padre, está agendado
para el 4 de noviembre del 2017 en Indore (India).
El Proceso Diocesano super
martyrio se llevó a cabo en la diócesis de Indore en los años del 2005
al 2007. El 23 de marzo del 2017, el Papa Francisco ha autorizado la
promulgación del Decreto de reconocimiento del martirio.
Destacamos este sorprendente artículo sobre la familia de Sor Rani María hacia su asesino. Este acto de perdón cambió la vida del criminal.
El corazón de un asesino
En 1995, sor Rani María
Vattalil, una misionera de la Congregación de las Hermanas Clarisas
Franciscanas, fue asesinada por un joven hindú llamado Samundar Singh, que fue
arrestado y condenado a cadena perpetua.
Su hermana menor, que también es clarisa, visitó a Samundar en la cárcel y celebró con él la ceremonia hindú de Rakha Bandhan, aceptándole como su hermano.
Posteriormente la familia de Rani María solicitó y obtuvo que el asesino saliese de la cárcel en el año 2006.
La madre de Rani María, dio la bienvenida a Samundar en su casa con estas palabras: “Tu eres mi hijo, y estoy feliz de que hayas venido”. Le besó las manos, porque eran las últimas que habían tocado a su hija viva.
Sor Rani María, que estaba dedicada completamente a los pobres y a los marginados, murió invocando repetidamente el nombre de Jesús.
En 2007 fue declarada Sierva de Dios. Y este año el Papa Francisco autorizó promulgar el decreto de su martirio y será beatificada en el mes de noviembre.
“Lo que sucedió fue muy malo, y no debió haber ocurrido. Pero lo que está sucediendo ahora es bueno. Estoy deseando que llegue su beatificación”, dijo Samundar, en una entrevista reciente.
El hombre de 50 años, que ahora es un agricultor dedicado a compartir sus ganancias con los más necesitados, reconoció que “la respuesta amorosa de los cristianos” lo “ha transformado” para siempre.
*Basado en este acto de perdón, se realizó un documental titulado “El corazón de un asesino”, que ganó un premio en el Festival Mundial de Cine Interconfesional Harmony en 2013.
Webgrafía: http://blogs.periodistadigital.com/creyentes-y-responsables.php/2017/10/14/el-corazon-de-un-asesino
Su hermana menor, que también es clarisa, visitó a Samundar en la cárcel y celebró con él la ceremonia hindú de Rakha Bandhan, aceptándole como su hermano.
Posteriormente la familia de Rani María solicitó y obtuvo que el asesino saliese de la cárcel en el año 2006.
La madre de Rani María, dio la bienvenida a Samundar en su casa con estas palabras: “Tu eres mi hijo, y estoy feliz de que hayas venido”. Le besó las manos, porque eran las últimas que habían tocado a su hija viva.
Sor Rani María, que estaba dedicada completamente a los pobres y a los marginados, murió invocando repetidamente el nombre de Jesús.
En 2007 fue declarada Sierva de Dios. Y este año el Papa Francisco autorizó promulgar el decreto de su martirio y será beatificada en el mes de noviembre.
“Lo que sucedió fue muy malo, y no debió haber ocurrido. Pero lo que está sucediendo ahora es bueno. Estoy deseando que llegue su beatificación”, dijo Samundar, en una entrevista reciente.
El hombre de 50 años, que ahora es un agricultor dedicado a compartir sus ganancias con los más necesitados, reconoció que “la respuesta amorosa de los cristianos” lo “ha transformado” para siempre.
*Basado en este acto de perdón, se realizó un documental titulado “El corazón de un asesino”, que ganó un premio en el Festival Mundial de Cine Interconfesional Harmony en 2013.
Webgrafía: http://blogs.periodistadigital.com/creyentes-y-responsables.php/2017/10/14/el-corazon-de-un-asesino
Rechazo al bautismo. Crítica del Papa. Artículo.
PIDE "REZA POR NUESTROS PASTORES, PARA QUE NO CERREMOS LA PUERTA A LA GENTE QUE QUIERE ENTRAR"
El papa critica a los párrocos que no bautizan a hijos de madres solteras:"Escandalizan al pueblo de Dios"
Dios "no es un montón de prescripciones". "Así no se puede hacer Doctrina ni enseñar Teología".
Jesús
Bastante, 19 de octubre de 2017.Religión Digital.
(Jesús Bastante).- Párrocos que no bautizan a los hijos de madres
solteras. Curas que sí lo hacen, pero obligan al padre a no entrar en el
templo. "Esto sucede hoy. Los fariseos, los Doctores de la Ley, no son
cosas de aquellos tiempos". El Papa criticó con dureza a los pastores
que cierran la puerta, escandalizan al pueblo de Dios", cayendo "en
la corrupción", durante su misa matutina en Santa Marta.
"También hoy hay tantas de éstas. Por esto es necesario rezar por
nuestros pastores. Rezar, para que no perdamos la clave del conocimiento
y no cerremos la puerta a nosotros y a la gente que quiere entrar",
clamó Bergoglio en su homilía.
El Papa recordó dos ejemplos de dicha corrupción: una, hace tiempo, en
Buenos Aires. La otra, "hace tres meses", muy cerca de Roma. "En
mi país escuché muchas veces de párrocos que no bautizaban a los hijos
de las madres solteras, porque no habían nacido dentro del matrimonio
canónico. Cerraban la puerta, escandalizaban al pueblo de Dios, ¿por qué?
Porque el corazón de estos párrocos habían perdido la clave del conocimiento.
Sin ir tan lejos en el tiempo y en el espacio, hace tres meses, en un país, en
una ciudad, una mamá quería bautizar al hijo recién nacido, pero ella estaba
casada civilmente con un divorciado. El párroco dijo: ‘Sí, sí. Bautizo al
niño, pero tu marido está divorciado. Que se quede afuera, no puede estar
presente en la ceremonia'".
Todas estas actitudes, denunció Bergoglio, denotan la importancia de la
"responsabilidad" de los pastores, y la necesidad de recordar
la "gratuidad" de la salvación, la importancia de ser
personas que "ayudan a abrir la puerta", a uno mismo y a los demás.
La liturgia hablaba de las discusiones entre escribas y fariseos, y de
la actitud de Jesús ante ellos, demostrándoles que sólo Dios es justo.
"Hay que entender el corazón de Dios, comprender la salvación de Dios. Si
no, hay un grave olvido. Se olvida la gratuidad de la salvación; se
olvida la cercanía de Dios y se olvida la misericordia de Dios. Y los que
olvidan la gratuidad de la salvación, la cercanía de Dios y la misericordia de
Dios, se han llevado la clave del conocimiento".
Y de este modo, cuando "la gratuidad es olvidada", algunos
anuncian "un montón de prescripciones que, de hecho, se
convierten en la salvación". La ley "es siempre una respuesta al amor
gratuito de Dios", que tomó "la iniciativa" de salvarnos. Y
"cuando se olvida la gratuidad de la salvación, se cae, se pierde la clave
de la inteligencia de la historia de la salvación", perdiendo "el
sentido de la cercanía de Dios".
"Para ellos Dios es el que hizo la Ley. Y éste no es el Dios de la
revelación. El Dios de la revelación es Dios, que ha comenzado a caminar con
nosotros desde Abraham hasta Jesucristo, el Dios que camina con su
pueblo. Y cuando se pierde esta relación cercana con el Señor, se cae en
esta mentalidad obtusa que cree en la autosuficiencia de la salvación con el
complimiento de la Ley. La cercanía de Dios".
En efecto, cuando falta la cercanía de Dios, cuando falta la oración -
evidenció el Papa - "no se puede enseñar la Doctrina" y ni
siquiera "hacer teología", y menos aún "teología
moral". Francisco reafirmó que la teología "se hace de rodillas,
siempre cerca de Dios". Y dijo que la cercanía del Señor llega "al
punto más alto en Jesucristo crucificado", habiendo sido nosotros
"justificados" por la sangre de Cristo, como dice San Pablo.
Por esta razón - explicó el Pontífice - con las obras de
misericordia se va a tocar la carne de Cristo, "tocar a Cristo que
sufre en una persona, tanto corporal como espiritualmente". Y además,
advirtió que cuando se pierde la clave del conocimiento, se llega también
"a la corrupción".
Comentario:
De acuerdo con el canon 868, inciso 1, del
Código de Derecho Canónico, para poder bautizar a un niño es necesario
contar con el consentimiento de los padres o al menos de uno de ellos, y
que haya esperanza fundada de que el niño va a ser educado en la fe católica.
Desde este punto de vista una madre soltera o digamos
que, cualquier padre que acude a la Iglesia para que su hijo o hija sea
bautizado, está cumpliendo con dicho canon. Independientemente del estado personal de los
padres, éstas, quieren y desean que su
hijo reciba el Sacramento del Bautismo, por lo tanto, estamos de acuerdo con el
Obispo, ya que no hay que olvidar por qué Jesús dio su vida por nosotros. Las
puertas de la Iglesia no deberían de estar cerradas a aquellos que quieren llegar
hasta Dios y conocerlo, la Iglesia no debería de juzgar la vida de nadie, al
contrario la Iglesia debería de ayudar
en la elección que ha tomado dicha persona, en este caso, a la madre, que ha
decidido acercarse a Dios y con ella su hijo.
El Bautismo no puede ser negado al pequeño, porque es
el pequeño el que lo recibe y será el mismo niño con su propia fe quien
dé “su personal ‘sí’ a Jesucristo.
Por otro lado queremos destacar el rechazo que se ha hecho a esta mujer y
a su hijo negándole el acercamiento a Dios. Analizando el caso, ¿qué más acto
de fe necesita ese sacerdote que negó el bautismo a ese niño? Es una mujer
pobre, que ha decidido no abortar y no casarse con su novio abusivo, a pesar de
toda la presión social de sus familiares. Esta mujer no puede dar mejor testimonio de fe. En ocasiones parejas casadas por la
iglesia y que bautizan a su hijo, lo hacen con un fin que se aleja bastante de
lo que Jesús nos enseñó. No lo hacen con
el fin de que su hijo reciba dicho sacramento sino lo hacen con un fin social y
por celebración, donde lo que prima no es la fe sino lo materialviernes, 15 de diciembre de 2017
Cuestionario
1.¿Quién es Dios para ti?
Dios es quien nos guía, quien nos ilumina el camino y el
confidente al que podemos confiarle nuestros secretos.
2.¿Creemos en ese Dios?
Por supuesto
3.¿Qué implica eso para nosotros?
Es confianza y un apoyo indescriptible
4.¿Me comprometo a algo en mi vida cotidiana?
Nos hace ser mejores personas día a día,
pensar las cosas antes de hacerlas o de decirlas y pensar siempre en el bien de
los demás.
5.¿Cómo representaría ese Dios (símbolos)?
Con una luz
6.¿Podría ser de interés para la sociedad?
Siempre hay acontecimientos
7.¿Qué significa y rasgos tiene una persona creyente?
Los rasgos no se podrían describir, cualquier persona
puede creer en Dios, una persona con dudas, con pecados, que comete errores,
etc. Fundamentalmente, para las personas
que creemos en él, es nuestra guía, nuestra referencia, eso es quizá el punto
en común que tenemos todos los creyentes.
A continuación incluimos un vídeo muy emotivo en el que se refleja que todos con nuestros actos de bondad, demostramos nuestra creencia y nuestra fe en Dios. Con un acto de amor podemos ser la luz de los demás.
A continuación incluimos un vídeo muy emotivo en el que se refleja que todos con nuestros actos de bondad, demostramos nuestra creencia y nuestra fe en Dios. Con un acto de amor podemos ser la luz de los demás.
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