Interpretación
La alta
proporción de figuras femeninas en el arte mueble del Paleolítico
Superior es
suficiente para admitir el importante papel de la mujer en aquellas sociedades
prehistóricas. Sabemos que no eran objetos con una utilidad práctica
productiva; también sabemos que han aparecido en lugares de habitación y no en
lugares e enterramiento. Podría ser que estuviesen a la vista de cualquiera, no
siendo, pues, amuletos recónditos o secretos (lo que explicaría su enorme
difusión geográfica). Sin embargo, poco más se puede decir. Todas las teorías
sobre la Gran Diosa Madre, la diosa de la fecundidado
los cánones de belleza son meras especulaciones que no llegan,
siquiera a poder ser formuladas como auténticas hipótesis científicas;
ya que no hay manera de establecer procedimientos de contrastación, ni hallar
pruebas científicas, etc.
Las
Venus halladas en lugares como Willendorf, coronaban amontonamientos, quizás
altares. En Gagarino (Rusia) siete venus aparecieron repartidas en el interior de una cabaña de
forma oval de más de cinco metros de largo, así como amuletos apotropáicos para cada
uno de los ocupantes del lugar. Caso parecido es el de Mal’ta (lago Baikal), pero en este caso las cabañas solo
tenían figuritas en el lado izquierdo de la choza. No se pueden citar muchos
ejemplos más, ya que muchas de estas estatuillas fueron descubiertas cuando las
técnicas arqueológicas eran muy rudimentarias, aunque podemos atestiguar que
aparecen tanto en asentamientos al aire libre como en cueva.
Sabemos,
no obstante, que tanto la Venus
de Willendorf como
la de Laussel están
pintadas con ocre rojo; esta última aparece asociada a otra
que parece su imagen especular y a un hombre con rasgos itifálicos. Esta
asociación de hombre/mujer+bisonte parece corroborar las interpretaciones
binarias de André
Leroi-Gourhan.
La Venus de Laussel, Arte del Paleolítico
Interpretación
Muñeca de fertilidad Africana
Interpretación
Estas muñecas son
llevadas a la espalda por las mujeres que están esperando un hijo o por aquéllas
que quieren quedar embarazadas. Las niñas las usan como muñecas para entrenarse
a ser madres. Su uso es el mismo que el de sus vecinas las Ashanti. La mujer
embarazada no puede fijar su mirada en una persona u objeto deforme para que su
futuro hijo no se les asemeje y, por el contrario, sus hijos serán más bellos
si admiran cosas o personas bellas.
Ídolo de Tara. Canarias
Interpretación
Se trata de una escultura femenina en postura
sedente (sentada) y rasgos esquemáticos que representa a la fecundidad. Uno de
los rasgos característicos de esta figura es la exageración de muslos y
antebrazos y la cuidada manufactura de la pieza, que presenta un exhaustivo
bruñido (pulido mediante el frotamiento de callaos de playa) y restos de
pintura en el 90 por ciento de su superficie. Aunque nos ha llegado en muy buen
estado, el ídolo de Tara ha perdido sus brazos y se cree que sus manos
descansaban sobre los muslos. Aunque el grado de esquematismo es grande, el
artista se permitió algunos rasgos realistas que imprimen personalidad a la
pieza. Lo primero que llama la atención es la cara. El alfarero modeló una
pequeña cabeza hueca en la que insinuó los rasgos faciales mediante pequeñas
incisiones. Otra licencia de representación figurativa es el ombligo que adorna
el vientre de la figura, a la que se le seccionó de manera deliberada la parte
que corresponde a las nalgas.
La Venus de Valdivia
Interpretación
Aunque se ha teorizado mucho
acerca de su finalidad, cuestionándose también el nombre dado de Venus, se
encontraron muchas de ellas en tumbas y enterradas en campos. Se cree que
serían una especie de talismán para fecundar la tierra y para propiciar la
fertilidad. Por ello, se haría hincapié en su sexo. Además, se han encontrado
muchas de estas piezas y podemos ver cómo se representan los distintos momentos
fértiles de la mujer: juventud, parto, embarazo.
La Venus de Laussel, Arte del Paleolítico
Interpretación
Estamos ante dos símbolos complementarios femeninos, el
bisonte y las mujeres. Otras interpretaciones más tradicionales, en cambio,
relacionan a la «Dama del Cuerno de Laussel» con una diosa de la fertilidad, en la que el cuerno
representaría la cornucopia de la abundancia, los
agujeros de la menstruación
simbolizarían el ciclo de la naturaleza, y la mujer ofrece su vientre, sus senos y su vulva como generadores de vida. Esta explicación resulta
muy accesible al gran público por lo que es muy aceptada, pero peca de presentista.
El ídolo de Tara, una
pequeña terracota identificada con el culto a la fertilidad de los antiguos
pobladores de Gran Canaria, descansa en una vitrina del Museo Canario de Las
Palmas de Gran Canaria.
Las Venus de Valdivia son figuras de
barro y piedra, las estatuillas son famosas por resaltar las formas femeninas,
usualmente desnudas, y por portar peinados de todos los tamaños. El peinado en
esa cultura, mientras más elevado era, indicaba que la mujer tenía una
jerarquía más elevada dentro de su grupo.
Las figuras empezaron
a ser de piedra, paraca de las diversas culturas que le precedieron.
Todas las figurillas de arcilla y piedra
de la cultura Valdivia tienen los mismos rasgos, a saber: ojos simplemente como
incisión y en forma de grano de café, línea gruesa de cejas que hace la forma
de la nariz, brazos juntos en el cuerpo y piernas sin pies. Además, tienen
formas redondeadas y todas ellas tienen marcado el sexo, sobre todo los pechos.
Otro rasgo importante son los complicados peinados que todas ellas llevan.





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